Ya el German terminó el viaje y yo que empecé primero aún ando por Trinidad -eficacia alemana-
De Varadero salimos hacia Trinidad en un coche que previamente -como el German- había reservado por la web -aún sin pagar-, al estar en el hotel pregunté cuanto costaba el alquiler de uno mejor -más grande porque ibamos a tope de maletas- por el mismo período de tiempo y sorpresa! era más barato que el que tenía reservado. Ni corto ni perezoso ni mencioné la reserva y me quedé con el más "barato", lo que me extrana es que en la web donde hice la reserva -oficial de cubacar- juraban y pejuraban que era una oferta, joder menos mal que no se me ocurrió pagar antes ni haber reservado fuera de oferta.
Cuando cojimos el coche no marcaba la velocidad y el tanque no estaba lleno -a pesar que te cobran el primer tanque lleno a este le faltaba 1/4-, se lo comento al amable arrendador y me dice que no hay lío, lo del tanque me lo llena enseguida y lo del velocímetro es un fusible que él le desconecta pa si la policía lo para decir que no le funciona y no sabe a cuanto va, así de sencillo.
Al final nos largamos con nuestras maletras destino Trinidad no sin antes pasar por segunda o tercera vez por el mercado de artesanías de Varadero, el camino fue lleno de agua y como dice el German sin limpiaparabrisas trasero y los coches que iban delante sin luces de freno ni intermitentes.
Antes de llegar a Trinidad pasamos por Cienfuegos, aquí también diluviaba pero pudimos tomar un par de fotos y dar una vuelta -en coche- por la ciudad, me gustó lo que ví y me trajo buenos recuerdos.
Trinidad no la conocía y creo que valío la pena, la ciudad es bien bonita auqnue hay lugares -como en todos lados- que dan pena, allí mucha gente se dedica al negocio del turismo, cosen, hacen figuras, anillos, maracas en fin todo lo que se pueda vender, hasta había uno que se empecino en cuidar el coche a pesar que le dije que no era necesario, claro que al final lo "cuidó"y yo le "pagué".
Las calles empedradas y las iglesias de la vieja Trinidad me recordaron al viejo Camaguey en algunos momentos y también me di cuenta de la importancia que tuvo esta ciudad hoy medio en el olvido en la historia de nuestro país.
Vimos ejemplares de la vieja trova, esa que tanto gusta por acá y que cada vez que me preguntan y no tengo idea de quien o quienes me hablan me tildan de mal cubano, cuando yo -nosotros- era jóven esa música era de viejos, aunque como todos aquí saben la música y el baile no siempre fueron mi especialidad, recuerdo algunas noches después de las 10 en el albergue donde creo que Alain se empenaba en ensenarnos a bailar Juanito a ejemplares como Romel, Bartolo y yo jajaj.
Otro lugar interesante que visitamos fue le Ingenio de los Iznaga , subimos hasta lo alto de la torre, como soy cubano pagué un peso cubano -de los amarillos-, eso German me imagino que lo sepas, si eres cubano pagas en pesos cubanos en museos y conciertos.
Desde allá arriba se ve parte del valle de los ingenios y si alguna vez van por allí vale la pena subir, si quieren subir gratis vayan después de las seis de la tarde, a esa hora la que cuida se va para la casa.
El Hotel donde estabamos hospedados -Ancón- a pesar que eramos unos de los cuatro gatos que allí se hospedaban nos asignó una habitación en un extremo del mismo donde no había ascensor -un tercer piso-, llegamos bien tarde y no había bedboy por lo que la recepcionista llamó a una chica de limpieza -bajita y fornida- para que nos ayudara con las maletas, aquellas maletas pesaban como los sacos de cemento de la casa dle cabezón cuando la estaban construyendo, en fin que ente ella, nosotros -llamese yo- y un CVP subimos aquello a la habitación. Le di alguna propina equivalente a casi un cuarto del salario por lo que no me sentí tan explotador con ellos.
A lo que iba, el hotel estaba bien, solo funcionaba un restaurant que a veces compartiamos con algunos directivos y sus choferes que pasaban en la noche a comer -lo de directivos no me lo invento, lo oí de su propia boca desde la mesa de al lado-, me llamó la atención la capacidad de comer -era buffet- de estos senores y los choferes, en una noche les llegue a contar -no había mucho que hacer ene le hotel- 4 pintas de helado a cada uno y unas 5 viajes a la mesa a algunos.
Solo había un restaurant porque no había casi nadie, nosotros, un par de cucarachas que vivían junto a nosotros en nuestra habitación, muchos cangrejos y algunos turistas más.
Del Hotel lo que más me gustó fue la playa, solo salías de la habitación y allí estaba, No tenía idea que existía una playa tan buena allí.
Fueron tres días en los que conocí algo de Cuba hasta entonces desconocido para mí no había tenido la oportunidad ni los recursos para hacerlo mientras vivía en la isla y luego no había tenido el tiempo, en esta ocasión tuve ambos y creo que valió la pena.
PD. Ya tengo Internet
PD. Ya tengo Internet
4 comentarios:
DW: Yo tanto reservé en tur desde Alemania, como que también lo pagué. Resultó, realemnte un poco mas cara que de haberlo alquilado en Cuba. Pero en parte ello se debe a que si reservas desde "fuera", como en mi caso, le anaden un seguro con mayor cubrimiento. El caso que los seguros que ofrecen en Cuba con el tur, solamente cubre danos personales hasta 5000 dollares. En Alemania, un seguro debe cubrir danos personales hasta, al menos, 7 Millones de Euros.
si german pero en la que tenía la "reserva" era CUBACAR, o sea como si lo reservara allá, la verdad que lo de los seguros nunca lo entiendo 100% solo sé que cobran mucho y cuando pagan -no siempre- pagan poco jaja, el seguro siempre lo pago aparte aquí en Alemania, incluyo seguro médico, de accidentes, de vida, de viajes perdidos etc etc, el que dan en Cuba no cubre nada o cubre poco.
Con respecto a los seguros. Seguro médico de viajero, claro, es importante pagarlo en Alemania, puesto que las “cajas de seguridad” de Alemania no tienen contrata con los médicos/hospitales cubanos. Por ello, los médicos/hospitales, en caso de tenerte que tratar, te pasan la cuenta a ti, y tu, después de pagar en Cuba, se supone que el seguro médico de viajero, te lo retribuya. Yo nunca he estado (por suerte) en tal situación. Respecto a la cantidad que te devolverían pienso, que para ello se refieren a un catálogo, donde hacen referencia, de cuales son los tratamientos que se pagarían estando en Alemania. Por ejemplo, no te devolverían el dinero por una cirugia estética. Lo que estoy seguro es que no te pagan por un tratamiento en el exterior de una enfermedad, que la tenías antes de viajar, como podría ser alguna inflamación.
Respecto a los carros, es sencillo, y creo, en todo el mundo similar. Existen dos posibles tipos de daño, que puedes ocasionar tu como chofer.
Uno es el daño a vida o propiedades ajenas, excluyendo en este caso, daño a personas que iban en el momento del accidente contigo en el carro. Para cubrir esos daños, existe el seguro obligatorio. En Cuba, por ley, la suma máximo que cubre es de 5000 cuc en daños a personas, y 15000 cuc en daños a propiedades. Esa suma de 5000 cuc por persona dañada es muy bajo, por lo que se aconseja siempre, comprar en Alemania un seguro adicional (traveller police).
El otro tipo de daño que puedes ocasionar es al propio carro que manejas. Para ello existe el seguro llamado (en alemán) Kasko. Este se divide (puedes escoger) en parcial, donde solamente se cubren daños en los cuales no tienes participación. Como robo, tormenta, inhundación, vandalismo, al parabrisas, etc. Si el carro es nuevo, tomarás una Kasko total. Alli, esta es mas cara, se cubren también daños ocasionados al carro por idiotéz propia.
Fin de la trova...
Yo por suerte no me he enfermado en Cuba cuando he viajado, en Nicaragua tenía un seguro privado de allá y aquí el que hay que tener, en espana como no hay que pagar mejor, aunque el de alemania me sive igual (europeo), yo cuando voy a Cuba German, compro el del viajero y el de todo jajaj, una vez me dijeron la gente de la ADAC que ellos aseguraban también para hospitales en Cuba que tenian algún tipo de contrato, pero no les creí.
En cuanto a los de alquileres pues como dices, ese que es para idiotas, ese es el que pago casi siempre -a todo riesgo-, una vez alquilé una moto en mallorca y se me cayó de las manos al parquearla, y se partio casi todo porque siguió cuesta abajo -en una pendiente-, ni subirla podía luego, por suerte tenía este tipo de seguros contra idiotas -yo en este caso- y no se me amargaron las vacaciones porque además la moto era nueva ja ja era.
Del apartamento tenemos uno que incluye hasta cuando se me pierden las llaves -aquí cuesta caro hacerlas de nuevo y es un proceso engorroso jaja a no ser que vayas a un barrio turco a hacerlas- y para si se me quedan puestas por dentro, una vez -cuando no lo teníamos- se nos quedó una llave puesta por dentro, y por supuesto desde fuera entonces no entraba la otra o no abría, tuvimos que llmar al cerrajero porque -como siempre- necesitaba ese día un papel de un informe a entregar de urgencia. El tipo vino -la cerrajería estaba en los bajos de mi edificio-, subio, en un minuto abrió la puerta y nos cobró 80 euros, eso si.. nos dijo que pusieramos la cuenta detras de la puerta para que nunca más se nos olvidara dejar la llave puesta.
En fin que me he puesto a hablar como dijo el German, fin de la trova.
Publicar un comentario