Llegamos a Varadero y desde que nos bajamos en la terminal ya me sentía como un dólar andante, en fin que me daba la sensación que veían en nosotros a un dolar andando pero ya sabemos que Varadero es otro mundo, al que por cierto no visitaba desde mi época universitaria cuando alguna vez por las BET fui en una guagua Girón -4 en dos asientos- desde Camaguey acompanados todo el viaje con los alegres muchachos del Fajardo de Camaguey –el negro más pequeno creo que media 1.80- todos en la Girón, mejor ni me acuerdo de eso.
El Hotel bastante bien a pesar que a nuestra llegada participamos –de oyentes y sin pedirlo- en una airada discusión en el lobby entre los trabajadores sobre algo que no entendí bien de quien debía entrar por la puerta principal o quién no, al no interesarme no le presté atención pero por las voces altas y el poco caso que nos hicieron al llegar al hotel me imagino haya sido un tema importante.
Llenamos los papeles y por supuesto no había llaves de las cajas fuertes porque solo las daba una persona en el Hotel y ese día estaba en no sé que reunión!! Así de simple.
La verdad el que cargaba las maletas si que era amable porque si a mí se me aparecen tres tipos con la cantidad de maletas que traíamos nosotros –veníamos de mudada de Nicaragua- si que me voy pa una reunión, al final nos ayudó –la habitacion estaba en un segundo piso sin ascensor- y yo con esas piedras no podía, le dimos la propina y el hombre sudado pero feliz
De ahí a comer algo que estábamos partidos del hambre –ya estabamos encadenados, o sea con la pulserita- y al llegar al bar nos dicen que solo hay Hamburguesa, a mí me daba igual porque con hambre hasta piedras trago pero... no todos somo iguales –cuando reservamos nos decía... oferta variada ja ja me imagino se referían a hamburguesa sin pan y con pan- lo bueno es que a mis acompanates le dan la hamburguesa sin queso –no había- y la mía al ser cubano y decírselo al del bar este me buscó un poco de queso ja ja el pobre encendió la llama pero todo en orden.
Después de un par de mojitos a la playa y al ver la playa todo olvidado, como varadero no he visto otra playa en el mundo –tampoco las de Alemania son como para comparar.
Las habitaciones bastante normalitas pero para el precio bastante bien, la comida no como en el Habana Libre pero bastante bien y en plan todo incluido, para mi suficiente, el show cada día diferente, para los cuatro gatos que había, exepto un par de parejas jóvenes de espanoles, el resto como ellos mismos dijeron en un comentario hacía que aquello pareciera un club de la trecera edad, pero igual sol bueno arena fina y Pilar.
Hablando de sol bueno se me ocurrió un dia jugar Volley con los animadores del Hotel –los pobres no había gente y nadie les hacia caso- y casi me desmayo, no me desmayé de milagro, a la una de la tarde, sol cubano y yo con mi esbelta figura queriendo emular con los del show que lo hacen todos los días... en fin una estupidez que casi me cuesta un desmayo.
Descubrimos que en Varadero existen al igual que en la Habana los autobuses por 5 cuc y un día lo probamos, aunque alli no sé si vale la pena, por lo cerca que está todo. Fuimos a lo típico, mercado de artesanías, laguito, casa de Dupont, Hoteles, Centros comerciales –que odio-, casa de Alcapone –que ni me acordaba que existía, etc etc.
A mí, al igual que la Habana Varadero me encanta y me trae buenos recuerdos –allí, cuando se podía, iba con mis padres cada ano gracia a su salario, antes de los anos 90-, por ello disfruté la estancia -y por los mojitos del Hotel-
De allí salimos para Trinidad y ya desde Nicaragua habia reservado un auto –un Tour- pero esa historia la dejo para la visita a Trinidad.
PD. Aún sigo con mi internet de palo... hasta cuándo?, espero que hasta el 30.09
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